2 de mayo de 2013

Una guerra de ladrones

A los ojos de todo el país, se ha revelado el prontuario de los capos del ‘modelo’ oficial.

Los empresarios K -beneficiarios de contratos, subsidios y todo tipo de prebendas- han organizado un gigantesco circuito de dinero negro.

Los fondos arrancados al presupuesto público han ido a parar al exterior.

La revelación desató la respuesta de los K: por lavado de dinero también están escrachados los responsables del pulpo Clarín.

Durante muchos años, unos -los Báez o Cristóbal López- y otros -la ‘corpo’- obtuvieron ganancias extraordinarias, a costa de la explotación obrera y los fondos públicos.

Pero la quiebra del ‘modelo’ ha desatado esta lucha “por arriba”.

La misma pelea que está haciendo crujir a todos los poderes del Estado.

Para mantener a salvo la confiscación a jubilados y trabajadores, el Congreso votó la reforma judicial de los K.

Para mantener a salvo sus prerrogativas, la camarilla judicial chocará ahora con el Congreso.

La oposición protesta por la supresión kirchnerista del derecho a peticionar.

Pero uno de ellos, Mauricio Macri, ha barrido con esos mismos derechos en el Borda por la vía de los palos, los gases y las balas.

La guerra “por arriba” delata una crisis de fondo, que abarca por igual a oficialistas y opositores.

Es la oportunidad para hacer emerger, con toda su fuerza, una alternativa de izquierda.