26 de agosto de 2008

Ante la aparición de Johanna Escobar

Denunciamos que el ministro Aníbal Fernández encubre a proxenetas y tratantes

El Plenario de Trabajadoras expresa su más profunda alegría por la aparición de la nena Johanna Escobar y saluda una vez más la valentía de su madre, organizaciones sociales y vecinos que movieron cielo y tierra para encontrarla.

Por otra parte, repudiamos enfáticamente las expresiones del ministro del Interior, Aníbal Fernández, que se apresuró a decir que la nena "se fue con una persona, no sé con quién. No fue víctima de ningún delito" (Télam y todos los diarios nacionales 25/8).

¿Ningún delito? ¿Y cómo lo sabe?

Llevarse una nena de 12 años a 1.500 km de su casa sin autorización de sus padres, sacarla del país, retenerla en Bolivia 40 días y regresarla a territorio argentino, ¿no es delito para el ministro? Todo esto sucedió sin que las fuerzas de seguridad a su cargo percibieran nada. El hallazgo de Johanna es mérito de un boletero de Salvador Mazza (Salta), que se extrañó de que una nena tan chica viajara sola y avisó a Gendarmería. Exigimos una exhaustiva investigación que determine quién trasladó a Johanna hasta Bolivia, por qué medios de transporte, con qué fondos y para qué. Es evidente que Aníbal Fernández no tiene la menor intención de hacerlo.

Las declaraciones de Fernández intentan minimizar el alcance de los delitos de trata, prostitución infantil y esclavitud sexual en general, todos ellos en crecimiento gracias a la política cómplice de su ministerio, las fuerzas represivas que él dirige y del gobierno.

Las declaraciones de Fernández adelantando una versión definitiva del hecho sin siquiera haber investigado, corrobora la política gubernamental de encubrimiento a las redes de trata, reforzada por la ley aprobada por el oficialismo y gran parte de la oposición, que les otorga impunidad.

Es un guiño a los jueces que caratulan la desaparición de menores como fuga, en vez de tomarse el trabajo de buscarlos.

Es un intento de desalentar que las familias denuncien esas desapariciones y de crear en la sociedad una sensación de que cuando se denuncia un caso de desaparición en realidad se trata una adolescente descontenta que se fuga.

De igual forma actuó Fernández ante las denuncias de inseguridad, saliendo a burlarse de toda la sociedad diciendo que no había inseguridad sino "sensación de inseguridad".

La propia Policía Federal reconoce que por lo menos 5.000 menores son víctimas de las redes de explotación sexual sólo en Capital Federal. Investigar las redes de trata y prostitutción debe ser la regla y no la excepción.

Basta de encubrimiento a tratantes, rufianes y esclavistas. Aparición de las desaparecidas en democracia. Cárcel efectiva a los explotadores. Confiscación de sus bienes.

Plenario de Trabajadoras
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