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13 de junio de 2013

Prat Gay, “me gusta”

















Alfonso Prat Gay, el aliado político de Solanas y Proyecto Sur, y candidato de Libres del Sur, comenzó a resonar en los medios argentinos a fines de los 90 cuando, como economista en jefe de la Banca Morgan del país, opinaba que “la situación de la deuda externa era muy equilibrada” y apoyaba los acuerdos de Domingo Cavallo con el FMI como “un cable para un país que hizo bien las cosas hasta ahora” (La Nación, 24/9/99). También consideraba que “el dólar no está necesariamente sobrevaluado” y respaldaba “el uso de reservas para pagar la deuda pública”. Por este apoyo, cuando Fernando De la Rúa incorporó a Cavallo como ministro de Economía, éste lo promovió al frente del Banco Central. Ante el rechazo de la oficina anticorrupción, propuso incluirlo en su gabinete económico. Así, Prat Gay concretó, desde la Banca Morgan, en acuerdo con Cavallo, una millonaria defraudación al Estado, por el cual la banca privada internacional transfirió, antes del “defol”;, 20.000 millones de dólares por títulos públicos en su poder a bancos nacionales. Luego, el Estado nacional procedió al salvataje de esos bancos.

En la estafa a los jubilados

A principios de 2002, Prat Gay se incorporó a los “equipos de trabajo” de Mauricio Macri, acompañándolo junto a De Narváez a una gira en busca de apoyo en Washington. El hombre del establishment fue a los pocos meses reclamado por el FMI como presidente del Banco Central, para sellar con el gobierno de Duhalde el acuerdo para compensar a los bancos por la “pesificación asimétrica”, emitiendo nuevos bonos de deuda externa junto con una renovación de créditos del organismo. Junto a Lavagna acordaron con las AFJP la pesificación de todas las tenencias en dólares en las cuentas jubilatorias de los trabajadores, con lo que se selló una megaestafa a los jubilados, que luego fue ratificada en el canje de deuda comandado por Kirchner en 2005.

Por el tarifazo y la devaluación

En 2003, Prat Gay comenzó a distanciarse de la política “heterodoxa” del flamante gobierno de Néstor Kirchner, reclamando un tarifazo para las empresas privatizadas. Hoy, Prat Gay se alinea detrás del macrista Sturzenegger en el reclamo de una megadevaluación inmediata. En su página web plantea que “el problema no es el dólar paralelo sino el oficial”, y reivindica el dólar “competitivo” de su gestión al frente del Banco Central, agregando que “si lo ajustamos por la inflación, esos 3 pesos andan hoy por los 9 ó 9,50 pesos”.

Frepaso

Así como la subordinación del Frepaso y la UCR a Cavallo marcó el derrumbe político de la Alianza, la subordinación de Tumini y Libres del Sur primero, y Solanas y Proyecto Sur ahora, a este representante del “establishment”, sella la bancarrota política de estos supuestos izquierdistas. Atrás quedaron los “juicios contra la deuda externa” e incluso las denuncias penales contra el propio Prat Gay del presidente de Proyecto Sur de la Provincia de Buenos Aires, Mario Cafiero. Se han anotado ahora en el triste papel de buscarle un taparrabos “popular” a un histórico representante del imperialismo en la dirección del Estado, partícipe de las mayores estafas y confiscaciones a los jubilados y trabajadores en los últimos quince años.

S. S.

17 de diciembre de 2012

El 19 y el 20 ganamos las calles

Denunciamos a la burocracia

El Partido Obrero se movilizará los días 19 y 20 de diciembre en la ciudad de Córdoba, junto a otras organizaciones y partidos.

El 19/12 marcharemos reclamando el cese del impuesto al salario, el 82% móvil y el salario mínimo igual a la canasta familiar. Pero lo haremos también con la exigencia de un inmediato paro de 36 horas y un plan de lucha. Denunciamos que los convocantes a la jornada del 19 (Moyano y Micheli) pretenden cerrar el ciclo abierto por el paro del 20N en función de llevar a los trabajadores atrás de variantes patronales proimperialistas, partidarias de la devaluación y el tarifazo, como es el caso de los De la Sota, Macri o Binner. Por eso la jornada del 19 no tiene un carácter de lucha sino de movilización de aparatos; el Partido Obrero participará de ella para levantar los reclamos de los trabajadores, que son incompatibles con la orientación que Moyano, Micheli y Barrionuevo están desenvolviendo.

El 20/12, a 11 años del Argentinazo, saldremos nuevamente a la calle a reivindicar esa acción de los trabajadores y el pueblo argentino. La reivindicación de los métodos del Argentinazo, al igual que los del Cordobazo, sirve para fortalecer la conciencia histórica de la clase obrera.

Llamamos a los trabajadores, al activismo, al pueblo cordobés, a sumarse a nuestras columnas con estas perspectivas.

Para comunicarse:

Eduardo Salas -> 351-5-477025

Cintia Frencia (Legisladora FIT) -> 351-5-477903

6 de diciembre de 2012

El acuerdo Moyano-Barrionuevo es contra el movimiento obrero

Las tareas para el 19 y 20 de diciembre

Moyano, Micheli y Barrionuevo han convocado a una marcha a Plaza de Mayo para el próximo 19, con tres reivindicaciones: el impuesto a las ganancias, salarios familiares y devolución de fondos de las Obras Sociales, las que se encuentran envueltas en la ambigüedad, ya que no se sabe si, por ejemplo, se reclama la abolición del impuesto o la atenuación de la carga.

Será un acto de las burocracias convocantes, no una huelga que continúe la del 20N. El horario -después de las 18 horas- aleja la posibilidad de una acción desde los lugares de trabajo. O sea que sólo se movilizarán los aparatos. Los organizadores justifican la hora de la marcha en la pretensión de atraer a los caceroleros.

La movida de las tres centrales se da en el marco de las negociaciones de unidad de Moyano y Barrionuevo. Moyano se desplaza, de este modo, más decididamente hacia un frente opositor con la derecha interna y externa al PJ contra el kirchnerismo. El otro aspecto es que abre una vía al acuerdo con la CGT de Caló, lo cual implicaría el pasaje de toda la burocracia a la oposición a los K, en función de defender -en primer lugar- la caja de las obras sociales. Para eso, Moyano estaría dispuesto a limitar su injerencia en otros sindicatos, por ejemplo Comercio, para capturar afiliados. La declaración del presidente de la UIA, De Mendiguren, sobre la “atomización” sindical podría indicar que incluso este sector de la burguesía fogonea el pasaje entero de la burocracia a la oposición. Los capitalistas nacionales quieren poner fin al ‘cepo cambiario’ -que en teoría se dispuso para ‘protegerlos’- y defender así su endeudamiento en el mercado internacional.

La fecha

Con la elección de la fecha, el 19 de diciembre se pretende ignorar el aniversario de rebelión popular de 2001. La convocatoria ignora también la lucha del subte, incluso por parte de la CTA, por la complicidad con la burocracia de UTA y el coqueteo con la CGT Balcarce.

No es un secreto que Moyano y Barrionuevo pretenden jugar un papel en la reorganización del PJ disidente con los Macri, los De la Sota o incluso, de acuerdo con la marcha de la crisis política, los Scioli o De Narváez. En el caso de Micheli, su horizonte político es el FAP -el cual está en tratativas con la UCR. La burocracia se alinea con una salida patronal al agotamiento del kirchnerismo.

Programa y política

En oposición a estas brutales omisiones, el eje del clasismo y la izquierda debe ser, en primer lugar, la victoria de los trabajadores del subte. Esto significa la derogación del descuento para la UTA y de los días de huelga, así como el retiro incondicional del proyecto anti-sindical en la Legislatura. En segundo lugar, organizar una gran movilización popular a Plaza de Mayo, el 20 de diciembre.

Defendemos la continuidad de la huelga del 20N, por medio de un paro activo nacional de 36 horas y un plan de lucha. Es lo que acaba de reclamar el plenario de delegados del Banco Provincia. También reclamamos como los movimientos sindicales y fabriles por el doble aguinaldo o el adicional de fin de año para compensar inflación y ganancias.

En este nuevo aniversario del Argentinazo, el agotamiento de la experiencia política que buscó estrangular la rebelión popular de 2001 ha vuelto a colocar en las calles el descontento de todas las clases explotadas. La burocracia sindical quiere llevar los piquetes y cacerolas de 2012 al campo de un recambio capitalista. Ganemos la calle y la plaza del Argentinazo el próximo 20, para forjar una alternativa política dirigida por la clase obrera en forma independiente.

Néstor Pitrola

18 de junio de 2012

¿El asesino de Maxi y Darío camino a la libertad?

Declaraciones de Vanina Kosteki y Néstor Pitrola

Por resolución judicial , rápidamente cumplida por la Secretaría de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, el criminal comisario Fanchiotti, condenado por el asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en la estación Avellaneda, en 2002, fue trasladado al penal Nº 11 de Baradero, en un régimen abierto, lo que plantea la posibilidad de salidas transitorias y posterior liberación.

En declaraciones de prensa esta mañana, Vanina Kosteki, hermana de Maxi, sostuvo: “A 10 años, la justicia kircherista, de la mano del juez Ariel Lijo, ha mandado a archivo la causa contra todos los funcionarios responsables intelectuales del asesinato de Maxi y Darío: Duhalde, Solá, Atanasof, J.J. Álvarez, Aníbal Fernández y Genuod , entre otros”. Y agregó: “El gobierno no sólo los recicló en sus filas, también negó abrir todos los archivos de la Side, y los ha indultado para evitar su condena”.

Por su lado, Néstor Pitrola denunció que “el traslado de Fanchiotti y Acosta a una semi libertad en penales controlados por sus amigos del servicio penitenciario, completa el cuadro de beneficios de los presos amigos del poder (del que no gozan la mayoría de los detenidos comunes), y se suma a la impunidad del asesino del docente Fuentealba, que se pasea por la calles de Zapala. Es un capítulo más del rescate kirchnerista de la bonaerense, que nos costó la desaparición de Jorge Julio López, y tantos otros por el gatillo fácil”.

El dirigente que encabezó la columna del Polo Obrero en junio del 2002 en el puente Pueyrredón sostuvo que “el próximo 26, el movimiento piquetero, el movimiento obrero clasista y la juventud trabajadora y estudiantil, junto a los familiares y a decenas de organizaciones populares, van a llenar Puente Pueyrredón para exigir cárcel común para Fanchiotti, y el juicio y castigo a los autores políticos e intelectuales de la operación de estado que pretendió ahogar en sangre al movimiento popular del argentinazo”.

Tanto Néstor Pitrola como Vanina Kosteki llamaron también a levantar el reclamo por perpetua a los asesinos de Mariano Ferreyra, cuyo juicio comienza el próximo 6 de agosto.

POLO OBRERO

22 de diciembre de 2011

A diez años del Argentinazo

Hace diez años, el 19 y 20 de diciembre de 2001, estalló el Argentinazo, un levantamiento popular que sacó a la calle a la masa popular y derrocó al gobierno de De la Rúa-Cavallo.

Digámoslo de entrada: el Argentinazo fue el ejercicio directo del derecho de revocatoria contra un gobierno agotado que fuera elegido, según los procedimientos de la democracia. Fue también la expresión de un gran giro político, esto porque el estado de sitio, que fue declarado para imponer la defensa de la propiedad contra el ‘vandalismo', se convirtió en el último clavo del gobierno de turno. Estos dos elementos -el derecho de revocatoria por medio de la acción directa, por un lado, y el frente único de las masas contra el Estado, por el otro- son las dos grandes premisas que dejó el Argentinazo para las generaciones futuras y las luchas que se aproximan. En diciembre de 1993, la tapa de Prensa Obrera anunciaba que "el Santiagueñazo (sería) el Córdobazo de los '90"; el vaticinio se cumplió. Cinco días antes del 20 de diciembre, en el pic-nic del PO, se anunciaba la inminencia de la rebelión y se convocaba a desarrollar las Asambleas Populares en todos los barrios. Desde noviembre de 2000, cuando Chacho Alvarez dejó el gobierno ("para que De la Rúa siga", advertía el editorial de Prensa Obrera), nuestro partido caracterizó la emergencia de una situación pre-revolucionaria y planteó echar al gobierno y reemplazarlo por una Asamblea Constituyente (ver discursos de Altamira en la Legislatura de la Ciudad).

Crisis capitalista: disolución económica y social

La crisis del sistema capitalista había entrado en una fase de aguda descomposición y disolución de sus ‘instituciones' económicas (bancos, etc.). La recesión económica se había transformado prácticamente en una depresión -con su secuela de quiebras y cierres de empresas, desocupación, precariedad laboral y caída de salarios. El hambre se había instalado en amplias franjas de la población. El Estado estaba en bancarrota y se consideraba inminente la declaración de ‘defol' en el pago de la deuda pública y privada. Los sucesivos planes de ‘ajuste' implementados por Menem -y luego por la Alianza de De la Rúa- habían profundizado la recesión. Pero no se trataba sólo de una particularidad nacional. Argentina, siendo uno de los eslabones más débiles de la cadena capitalista mundial, era un componente de la crisis mundial que se desarrolló después del tequilazo (México, 1994) y que abarcó diversos escenarios (Brasil, Rusia, Enron y otras).

Las derrotas de las huelgas contra las privatizaciones y la flexibilidad laboral menemista y el pase de las direcciones sindicales burocráticas al menemato (corrupción mediante: participación en las privatizaciones, en las AFJP, etc.), provocaron un reflujo en las luchas de las masas, que fue profundizado por el estallido de la crisis capitalista. Los capitalistas usaron su propia crisis, con su recesión, para golpear y desarticular la resistencia obrera. Pero la continuidad y profundización de la crisis capitalista volvió a regenerar la lucha de masas. El Argentinazo fue precedido por una amplia y creciente resistencia de masas desde el levantamiento del Santiagueñazo de 1993. La desocupación fue generando -ante la ‘borrada' de las direcciones sindicales burocráticas- la organización autónoma de los desocupados: el surgimiento del movimiento piquetero de acción directa. Los despedidos de YPF fueron la columna vertebral de los piqueteros de Cutral Có y el norte de Salta, parte fundamental de la vanguardia de este proceso. Duhalde, en su libro Memorias del Incendio, caracteriza que "así nació (entre los despedidos por la privatización de YPF) este movimiento piquetero que se dio por fuera de todas las instituciones tradicionales del gremialismo y la política. Sin embargo, al poco tiempo, las fuerzas más radicalizadas de la izquierda comenzaron a infiltrar algunas de esas nuevas agrupaciones. El blanco de las críticas de este movimiento, que adquirió una dimensión nacional y muy masiva al constituirse en el conurbano bonaerense, era el gobierno de Carlos Menem, insensible hacia los reclamos de los desocupados que su propia política económica había generado" (pág. 74).

La Alianza integró al centroizquierda y al sindicalismo burocrático opositor, así como a todo el progresismo que hoy está enganchado con los K. El Argentinazo liquidó al ala extrema del democratismo burgués, personificado por el Frepaso y la CTA, que había confesado su fracaso con anticipación, al someterse a la dirección política de la derecha de la UCR, primero; a la política de convertibilidad, después; y, por último, al convocar al gobierno, ella misma, a Domingo Cavallo. Un intento de ajustar la educación universitaria por parte del ministro López Murphy, en marzo de 2001, culminó con una huelga general docente-estudiantil que terminó tumbándolo. El fracaso frentepopulista hizo que De la Rúa -con el apoyo de la casi totalidad del establishment y del PJ opositor- convocara nuevamente a Cavallo, el artífice del régimen menemista de la convertibilidad y las privatizaciones -entrega de la jubilación y de las empresas estatales. La burguesía insistía en descargar la crisis capitalista sobre las masas.

La Asamblea Nacional Piquetera (ANP)

Fue madurando la idea de la unidad nacional piquetera. La reunión de la Asamblea Nacional Piquetera (ANP, julio de 2001), en La Matanza, fue un salto político. Dos mil delegados piqueteros de todo el país ponían en pie una coordinación nacional (reclamada en congresos piqueteros de Salta, La Matanza y otros sitios). Jorge Altamira -invitado a la Mesa junto a Claudio Lozano (CTA) y Rosa Nassif (CCC)- dio un informe político introductorio que desarrolló la perspectiva de la caída del gobierno De la Rúa-Cavallo (sobre el cual ya había escrito en Prensa Obrera, que representaba la fase final de la crisis) y aseguró que la Asamblea "convertía al movimiento piquetero en un factor, ya no parcializado, sino de conjunto en la situación nacional y, por lo tanto, en un factor político, o sea en una alternativa popular frente a los explotadores y su Estado" (Prensa Obrera, 27/7/01). No lo decía frente al hecho consumado: el Partido Obrero había desarrollado una intensa campaña en favor de esta Asamblea a partir del corte de La Matanza (en especial por la CCC), de octubre de 2000; Federico Storani, ministro del Interior, atribuiría al PO, días más tarde (principios de diciembre) una activa "conspiración política". En Salta, varios militantes del PO se encontraban detenidos por su participación en la lucha piquetera, mientras Claudio del Plá y Pablo López se encontraban en la clandestinidad debido a un pedido de captura.

La Asamblea votó, consecuentemente, la consigna "Fuera De la Rúa-Cavallo". Pero a pesar de este avance y del plan de lucha nacional votado, había estrategias diferentes. Lozano llamó a un Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo) en acuerdo con entidades patronales -o sea a moderar al gobierno existente, que ya tenía al frente a Cavallo.

Precedida por importantes luchas obreras y estudiantiles, la ANP estímuló el desarrollo nacional de nuevos reagrupamientos piqueteros de la clase obrera ocupada y desocupada. En diversos gremios se fueron imponiendo direcciones combativas. Fue un período de recomposición del movimiento obrero combativo, incluso bajo las condiciones de una crisis capitalista. Pedraza había sido derrotado en varias líneas por la "oposición Celeste", a caballo de un proceso de piquetes y cortes de vías. Huelgas mineras con ocupación en Río Turbio; ocupación y movilizaciones de apoyo a Zanón en Neuquén; huelgas de la CGT de San Lorenzo; huelgas del Soip (trabajadores del pescado) y marítimos de Mar del Plata; paros de estatales y docentes (huelga de los bonaerenses contra el pago en patacones); huelgas de los choferes de TDO (Morón); corte de pista de técnicos y trabajadores de Aerolíneas; cortes de ruta de Gatic y Alpargatas; ocupaciones de fábrica de gráficos, indicaban un nuevo ascenso en el movimiento obrero a caballo de la organización nacional del movimiento piquetero.

El 8 de diciembre, once días antes del Argentinazo, el Bloque Piquetero Nacional debutaba en una movilización con la consigna "Fuera De la Rúa-Cavallo", agrupando al ala izquierda de la ANP que mantendría la movilización el mismo día 20, de Congreso a Plaza de Mayo, ante la defección de la FTV y la CCC. El Bloque jugaría un gran papel después del 19 y 20 diciembre junto a las asambleas populares.

La crisis política

El fracaso de la Alianza para superar la crisis capitalista provocó una crisis política en el seno de la propia coalición gobernante. El vicepresidente Chacho Alvarez había presentado su renuncia en medio de escándalos por corrupción en octubre de 2000 (pero fue uno de los artífices de la vuelta de Cavallo al Ministerio de Economía meses más tarde). En las elecciones de octubre de 2001, el oficialismo se desplomó. Como producto de esto, un sector de la burguesía comenzó a preparar la alternativa de un golpe institucional. Rompiendo con la ‘tradición' parlamentaria fue designado presidente provisional del Senado el justicialista Ramón Puerta, lo que dejaba planteada una línea sucesoria ajena a De la Rúa en caso de acefalía.

En estos días, en varios medios de prensa han aparecido reportajes a De la Rúa y a varios de sus acólitos (y hasta Verbitsky), donde se plantea que su caída se debió a "un golpe de Estado" motorizado por Duhalde, Alfonsín y el FMI. Es un ninguneo a las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre. Es inevitable que en todo proceso de características revolucionarias se planteen fuertes componentes golpistas: las clases dominantes también resienten el agotamiento de su régimen de dominación y pugnan por cambiarlo. Los Kirchner no se asociaron a ese ‘golpe', porque defendieron hasta el final la convertibilidad, esto por un lado, y porque estaban empeñados en apalear a la Asamblea Popular de Río Gallegos, por el otro. En la década kirchnerista, en Santa Cruz, rigió a rajatablas la prohibición de huelga para los docentes.

Se buscó, mediante el desplazamiento de De la Rúa y/o el surgimiento de un nuevo equipo gubernamental, que se produjera -como lo reclamaba el FMI ¡desde febrero de 2001!- el abandono de la convertibilidad y una fuerte devaluación monetaria. De la Rúa jugó su última carta al pedir un gobierno de unión nacional con un jefe de Gabinete peronista. Clarín (18/12) relata cómo el mismo miércoles 19 de diciembre de 2001, a primera hora de la mañana, se hizo -convocado por el representante de las Naciones Unidas y el obispo Casaretto- una reunión en la que participaron Alfonsín, Duhalde, Bauzá, De la Sota, Aníbal Ibarra, "empresarios representantes de la industria, del campo, del comercio, la banca y la construcción... Mendiguren por la UIA... Crotto y Cabanellas por Confederaciones Rurales... sindicalistas como Daer y Hugo Moyano...". Al mediodía se sumó a la reunión el mismo De la Rúa. Allí se discutieron cambios: se planteó abiertamente la renuncia de Cavallo y se insinúo la de De la Rúa. Pero no se pudo arribar a un acuerdo: De la Rúa ‘era lento'.

Fracaso del golpe: el pueblo sale a la calle

La fuga de capitales y el retiro de depósitos llevaba al vaciamiento y quiebra del sistema bancario. Cavallo decretó el ‘corralito' -con el apoyo de numerosos gobernadores peronistas, que veían arrastrados en la debacle también a sus bancos provinciales. No se podían retirar, sino a cuentagotas, los depósitos bancarios. Crecía sin cesar la movilización popular. El 13 de diciembre, las centrales sindicales decretaron un paro general que tuvo alta adhesión, garantizado por la movilización piquetera.

De la Rúa decreta el estado de sitio en la tarde del miércoles 19, usando como argumento la necesidad de frenar las movilizaciones y saqueos a supermercados. Según sus declaraciones, los gobernadores peronistas se lo pedían a gritos. Un intento de disciplinar a la burguesía tras su gobierno y de alejar a la 'clase media' del ‘desorden'. Pero en lugar de contener a las ‘clases medias', las lanzó junto a toda la población a las calles: cacerolazos, marchas, choques con la policía. Había empezado el Argentinazo. La juventud ocupó la Plaza de Mayo y fue salvajemente reprimida. La renuncia de Cavallo, esa noche, era tardía. Al día siguiente se incrementó la movilización popular -a pesar de la salvaje represión que dejó 38 muertos. De la Rúa tuvo que presentar su renuncia. El levantamiento popular era imparable. A última hora, Moyano había llamado a la huelga general por tiempo indeterminado y la CGT de Daer a un paro de 24 horas, ambos convocando a la Plaza de Mayo. El golpe institucional había fracasado: el pueblo en la calle imponía el derrocamiento y abría peligrosamente una nueva situación política, potencialmente revolucionaria.

El balance K de estas jornadas (a las que Néstor Kirchner reprimió en Santa Cruz) es que abrieron un proceso que, con el ascenso de Kirchner en 2003, cierra el ciclo del neoliberalismo y abre el período de la "Argentina productiva" que supera definitivamente la crisis. Diez años después, el fantasma de la crisis, esta vez ‘nacional y popular', avanza nuevamente sobre Argentina. Los mismos frepasistas (Abal Medina, Garré, Marcó del Pont, Débora Giorgi), ahora aliados con ex menemistas como los K, pretenden que lograrán superar los límites infranqueables de la burguesía nacional y del capitalismo en general.

Otros afirman que el período de inquietud social y movilización que inicia el Argentinazo habría quedado superado por el resultado electoral plebiscitario del 23 de octubre pasado. Pero bastó que cerraran los comicios para que el tarifazo y los impuestazos inauguraran una nueva crisis política a varias bandas: choque final contra Clarín, enfrentamiento con Scioli, encontronazo con Moyano.

Más que nunca se plantea reforzar al Partido Obrero, para desarrollar la tendencia iniciada por el Frente de Izquierda y una nueva dirección revolucionaria del movimiento obrero.

Rafael Santos

19 de diciembre de 2011

A 10 años de la rebelión popular del 19 y 20 de Diciembre del 2001‏

Marchamos contra el tarifazo, las suspensiones y los despidos.

Mañana martes 20/12, el Partido Obrero en el Frente de Izquierda y los Trabajadores marchará junto a otras organizaciones políticas, sociales, estudiantiles y sindicales en todo el país. En Córdoba la concentración será en Colón y Cañada a las 18:30 hs., para culminar con la lectura del documento nacional común frente al Patio Olmos.

* No al tarifazo y al ajuste del gobierno K.

* Paritarias libres, sin topes salariales. La huelga es un derecho, no una extorsión.

* Cierre de las causas, anulación de las condenas y libertad a los luchadores. Basta de asesinatos, castigo a los culpables. Abajo la ley antiterrorista.

* Que la crisis la paguen los grandes capitalistas, banqueros y terratenientes, no los trabajadores y el pueblo.

15 de diciembre de 2011

Convocatoria a organizar la jornada del próximo 20/12

A 10 años del Argentinazo
Nos movilizamos en Córdoba y en todo el país
contra el tarifazo y el ajuste

Organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, políticas (entre ellas el Frente de Izquierda y de los Trabajadores) están organizando movilizaciones en todo el país al cumplirse el 10º aniversario del Argentinazo.

En Córdoba, en una primera reunión, se resolvió que la marcha se realizará el martes 20 a las 18.30 hs., desde Cañada y Colón hasta el Patio Olmos, donde se desarrollará un acto.

Para coordinar y organizar la jornada del 20 de diciembre, este jueves 15/12, a las 20 hs., en Olmos 187, "Casi Alvear", se realizará una nueva reunión; la misma es abierta a todas aquellas organizaciones populares que quieran sumarse a la convocatoria.

PARTIDO OBRERO
en el Frente de Izquierda y los Trabajadores