20 de abril de 2012

Declaración del Frente de Izquierda ante el anuncio sobre YPF

1- La expropiación parcial de YPF resuelta por el Gobierno es una medida de crisis impuesta por el vaciamiento de la industria petrolera, que alcanzó en los últimos años una dimensión nunca vista y que contó con la complicidad de los gobiernos nacionales y provinciales. La imposibilidad de pagar una factura por importaciones de combustibles de más de 12.000 millones de dólares, en un cuadro de fuga de capitales y escasez de dólares, empujó al Gobierno a esta expropiación parcial, buscando con la caja de YPF financiar, al menos en parte, esa cifra gigantesca.

2- Que el objetivo oficial no apunta a una real nacionalización petrolera se encargó de aclararlo la propia presidenta. En cambio, el proyecto de ley establece que seguirá siendo una sociedad anónima, que cotizará en Bolsa y que, por lo tanto, deberá atender a la orientación exigida por los accionistas privados: algo muy similar a la YPF de Menem y Kirchner de 1994. A la vez, queda habilitada para acuerdos con los grandes monopolios petroleros, algo que los funcionarios dijeron que promoverán de manera sistemática.

3- En oposición a esta política, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores plantea que el 100% de YPF debe ser expropiada, sin compensación alguna, y pasar a manos del Estado bajo el control y la gestión de los trabajadores. Nos oponemos a que se pague un solo centavo a una empresa que, como Repsol, debería devolverle a la clase obrera y al pueblo argentino todos los recursos no renovables saqueados durante años, amén del daño ambiental producido.

4- Rechazamos y repudiamos todas las declaraciones del Gobierno español del PP, apoyado por la oposición del PSOE, en defensa de sus intereses saqueadores imperialistas. Somos solidarios con los trabajadores del Estado Español que enfrentan los brutales recortes y la flexibilización laboral producidos por la crisis capitalista mundial que aplican estos partidos en el gobierno. Los llamamos a ellos a no hacer causa común con patronales como Repsol, saqueadores en nuestras tierras, ajustadores en el Estado Español, sino a enfrentarlos juntos.

5- El proyecto del Gobierno no afecta al resto de los monopolios petroleros instalados en el país. La expropiación onerosa se limita al 51% de YPF, una empresa que maneja sólo el 34% del negocio petrolero. Por eso también sostenemos la expropiación y estatización, bajo control de sus trabajadores, de toda la industria petrolera y gasífera, en todas sus etapas.

6- Néstor y Cristina Kirchner y gran parte de los políticos patronales (justicialistas o radicales) fueron partícipes y cómplices de la privatización y enajenación de los hidrocarburos en la década de los noventa, junto con Menem y la UCR. Desde 2003 han sostenido todo el andamiaje “neoliberal” de entrega y saqueo, al que rescataron con los fondos públicos. Consecuente con esa historia, el Gobierno kirchnerista busca ahora controlar la mayoría accionaria de YPF para ofrecerle el negocio a otros capitales imperialistas, como lo afirma claramente en el artículo 17 del proyecto de ley. Aunque es presentado como la “recuperación de la soberanía petrolera”, el anuncio oficial sobre YPF mantiene un planteo privatizador. Asimismo, constituye un manotazo para pagar los más de 10 mil millones de dólares que costará el combustible que la Argentina tiene que importar este año. La brasileña Petrobras, el ‘modelo’ que Cristina Fernández quiere emular, es dirigida desde la Bolsa, donde cotizan sus acciones los fondos ingleses y norteamericanos que forman parte de su capital accionario. Como si esto fuera poco, el proyecto ha dejado intactos los intereses del grupo Petersen (Eskenazi), que accedieron a YPF sin poner un peso, y con una deuda en favor de Repsol y de bancos internacionales que pagan con las utilidades de la compañía. O ese régimen persiste, o sus acciones pasarán a manos de sus acreedores, reforzando la posición del capital financiero en YPF. Las dos variantes benefician a los vaciadores -nacionales o extranjeros- de la petrolera.

7- Rechazamos de plano la postura de Mauricio Macri, émulo de las privatizaciones y la derecha entreguista. El resto de la oposición patronal defiende el planteo de reprivatización de YPF que de manera muy nítida establece el proyecto oficial. Su voto positivo al mismo muestra la comunidad de intereses que existe entre los bloques políticos capitalistas.

8- Este 1º de Mayo nos movilizaremos a la Plaza de Mayo para realizar un acto obrero, socialista e internacionalista, en el que plantearemos entre otras demandas fundamentales de los trabajadores, la renacionalización sin pago de Repsol, del 100% de YPF y todas las empresas petroleras: por una empresa nacional estatal única que funcione bajo el control y la gestión de sus trabajadores, por la nacionalización de la banca y un plan nacional energético controlado por los trabajadores.

20/04/2012

FRENTE DE IZQUIERDA y de los Trabajadores

Partido Obrero - Partido de los Trabajadores Socialistas - Izquierda Socialista